
El abandono educativo temprano ha bajado en España a un histórico 12,8% en 2025, dos décimas menos que un año antes, según ha informado este miércoles el Ministerio de Educación. La tasa, uno de los indicadores más fiables sobre la solidez de un sistema educativo, calcula el porcentaje de jóvenes de 20 a 24 años que han terminado como mucho la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) y no están estudiando. En 2015, todavía se situaba en 2015 en el 20%. Y en 2008, a las puertas de la gran crisis financiera que cambió la visión de la sociedad española sobre la necesidad de contar con estudios, alcanzaba el 31,7%.A pesar de la buena evolución que ha experimentado en los últimos años, el abandono en España continúa siendo uno de los más altos de la Unión Europea, que en 2024 (el dato de 2025 todavía no se ha publicado) se situaba en el 9,4%. Se trata, con todo, de la menor diferencia de la serie histórica, de 3,4 puntos. En 2020 esta todavía alcanzaba los 6. El objetivo europeo es reducir la tasa por debajo del 9% en el año 2030.Una de las claves de la mejora en España es el despegue de la Formación Profesional, que ha ganado 344.073 estudiantes en los últimos seis años y que según la previsión del Ministerio de Educación alcanzará este curso los 1.181.272 alumnos. Otra, la recuperación de programas específicos destinados a reducir el fracaso escolar, como el PROA+.En un contexto de crecimiento económico, la tradicional diferencia en abandono entre mujeres (9,5%) y hombres (15,9%) se ha ensanchado en 2025: la de ellas se reducido 0,5 puntos porcentuales, mientras la de ellos crecía un 0,2.La brecha entre unas comunidades autónomas sigue siendo enorme, con Murcia (20% de abandono) en un extremo y Euskadi (3,6%) en el otro.Educación advierte de que hay que tomar con precaución los datos autonómicos, especialmente los de comunidades autónomas que no son muy grandes, debido a que los tamaños muestrales pequeños (la información sobre abandono proviene de la Encuesta de Población Activa, la EPA) pueden dar lugar a errores. El País Vasco, por ejemplo, se sitúa casi todos los años como el territorio con menor abandono, pero el dato de 2025 resulta especialmente bajo (casi la mitad que el de 2023).Razones no solo educativasEn todo caso, señala Ainara Zubillaga, el caso vasco, y el abismo que lo separa al territorio de Murcia, tienen causas estructurales que van más allá del sistema educativo y abarcan también al tejido económico, y arrojan luz sobre los desequilibrios territoriales.De un lado, la Formación Profesional es un elemento clave en la reducción del abandono educativo temprano en toda Europa, al plantear “oportunidades educativas diferentes a la trayectoria académica más tradicional”, de la que una parte de los chavales se sienten desconectados, afirma Zubillaga. Y en ese sentido el ejemplo de Euskadi resulta paradigmático. “En el País Vasco, la FP está metida en el ADN del sistema educativo y del sistema productivo. Y eso hace los chavales que no encajan en el modelo más académico vean esas oportunidades mucho más reales, viables, al alcance de su mano. En cambio, cuando la FP no está tan imbricada ni en el sistema educativo ni en el sistema laboral, verla como una oportunidad es más complejo”.Hay además, prosigue Zubillaga, otros dos factores que explican la disparidad por autonomías. Primero, las diferentes realidades económicas ―las zonas con más potencial de la industria llevan ventaja debido a la larga relación entre esta y los estudios de FP, frente a regiones con más peso de la agricultura o la hostelería, que suelen ser refugios de empleos poco cualificados―. Y el distinto nivel de riqueza de la sociedad, ya que abundante investigación educativa ha acreditado “que cuanto más bajo es el nivel sociocultural de las familias, mayor probabilidad hay de que se den situaciones como la repetición de curso y el abandonando educativo temprano”, señala la directora de Educación de Cotec.
El abandono educativo cae en España a un histórico 12,8% gracias al tirón de las mujeres | Educación
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