Jaël Sakura Bestué viaja por el mundo con un metro diminuto, casi de juguete, que desenrolla antes de cada carrera para colocar los tacos de salida en el sitio preciso. El taco de atrás, a 80 centímetros de la línea blanca de salida. El de delante, a 60cm. A veces, según se sienta ese día, lo varía uno o dos centímetros. El domingo repitió esta operación en Metz (Francia). Allí corrió los 60m en 7,29s en semifinales y en 7,19s en la final, a una centésima de su marca personal. Una hora y cuarto después fue con ese metro tan cuqui a la salida del 200m y, corriendo por la calle exterior, la 6, se llevó el triunfo con una marca imponente de 22,69s. Un registro, el mejor en Europa y el tercero en el mundo este año, que le permite arrebatarle a Sandra Myers el récord de España que tenía desde que corrió en 22,81s, el 15 de marzo de 1991, en la pista del velódromo de Anoeta, en San Sebastián.Ricardo Diéguez, conocido en el atletismo como Panter, estaba muy sorprendido por esta marca de la atleta de 25 años que lleva puliendo con la paciencia de un relojero desde hace más de un decenio. “Esta chica siempre me sorprende”, dice. La semana no había sido buena. Bestué, una aplicada estudiante que está en quinto de Medicina, realizó un entrenamiento tan duro el lunes que el jueves estaba fundida. “Ese día descansó, el viernes le puse unas pesas y el sábado tenía el viaje. Pero el viernes se levantó y como no podía, le dije que hiciera muy poquito y ya está. Así que el domingo llegó la compensación e hizo esta gran marca que no nos esperábamos porque estamos centrados en el 60m”.El 200m es una prueba menor, una distancia que, en pista cubierta, no se corre ni en Europeos ni en Mundiales como el de Torun (Polonia), la ciudad de Copérnico, el próximo mes de marzo. Por eso Jaël y su entrenador se han centrado este invierno en los 60 metros. Y si en los 200m cayó un récord de España con 35 años de antigüedad sin pretenderlo, en la recta se le resisten los 7,15s de Maribel Pérez (2025).Bestué se acercó a la corte de las grandes velocistas el pasado verano, cuando batió el récord de España de los 200m al aire libre en el estadio de Vallehermoso con un tiempo de 22,19s que, según Panter, llegó dos o tres años antes de tiempo. El entrenador cree que esa marca debería haber surgido después de más temporadas de trabajo técnico y físico. La velocista ya ha afianzado una zancada de 2,32m cuando corre de lanzado y es feliz cuando llega a la pista y el veterano técnico le ha colocado 16 vallitas en la curva y otras 16 en la recta para ir automatizando cada apoyo.Algunos días recurren a una máquina llamada 1080, que ofrece una resistencia estable -al contrario de lo que ocurría con los arrastres tradicionales- fijada con anterioridad y que también se puede utilizar para buscar el efecto contrario y trabajar la hipervelocidad: correr como si pesaras dos o tres kilos menos. Un poder del que, como Astérix con la pócima mágica, conviene no abusar, sobre todo de joven, porque castiga mucho el sistema nervioso. Este invierno solo lo han utilizado una vez y Panter, con la ayuda de los biomecánicos del CAR de Sant Cugat, en Barcelona, va jugando con todas esas herramientas para ir mejorando a una velocista que ya intuye que algún día, en unas condiciones óptimas, podría incluso bajar de los 22 segundos al aire libre en los 200m. “Este año está haciendo mejores entrenamientos que el año pasado, pero bajar de 22s son palabras mayores”, concede.La atleta, que dejó la música y el saxofón cuando era juvenil para centrarse en la velocidad, sigue compaginando los estudios de Medicina con el deporte. Ahora vive tranquila gracias al contrato que firmó con Adidas y corre allá donde puede, convertida ya en una velocista reconocida. Como ya es difícil ganarle más centímetros a su zancada, ahora andan ocupados en mejorar el trabajo de fuerza. “Por la operación de cadera no puede trabajar mucho la media sentadilla y lo hace en prensa, donde llega a levantar 230 o 240 kilos, que es mucho para una mujer. En cargada este invierno ya ha llegado a 65 kilos y vamos a por 70. El año pasado llegó a hacer 80kg. Lo relevante es que ella se siente más fuerte”.Aunque Panter insiste en que lo importante no es obcecarse en mover más o menos kilos sino dominar la ejecución de la velocidad haciendo el movimiento de fuerza. “No subir más peso sino mover esa cantidad a la máxima velocidad. No trabajamos para convertirla en una forzuda: en su caso se trata de correr y no de levantar pesas. La frecuencia es su gran virtud y lo que buscamos es ganar mucha fuerza sin perder esa frecuencia. Porque cuanto más fuerte empuje el pie, más rápido correrá”.

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