El Barcelona de Xavi Pascual coge aire a costa de un Baskonia al que, en esta ocasión, le falló el efecto Buesa Arena. Tras cuatro derrotas consecutivas, el conjunto blaugrana logró un triunfo revitalizante frente a un rival que echó mucho de menos la aportación de hombres clave como Forrest o Howard. “Es el peor partido de la temporada”. Así tildó Paolo Galbiati el duelo frente al Olimpia Milano del pasado martes. La derrota (109-89) escoció tanto al italiano que decidió aferrarse a la histórica mano dura baskonista. Anunció un “entrenamiento tremendo” en una frase en la que también quiso avisar a los suyos: “El que no esté, no jugará”. Los jugadores hicieron suyas las palabras del míster, sobre todo en un primer cuarto en el que fueron ganando hasta de 13 puntos (25-12), una reacción que no tuvo continuidad después. Mucha culpa la tuvo un viejo conocido por estos lares como Tornike Shengelia, que dio un clínic. Su aportación resultó decisiva (16 puntos, cuatro rebotes y 16 de valoración). Laprovittola se unió a la causa del exbaskonista y un triple suyo puso por delante por primera vez en el partido al Barcelona (56-57) al inicio del tercer cuarto. Luwawu-Cabarrot, con un tres más uno, hizo que el Baskonia cogiera aire, pero el Barcelona ya estaba lanzado. Cinco puntos consecutivos de Brizuela, un triple de Clyburn y dos tiros libres de Shengelia hicieron que el Barcelona se fuera al término del tercer cuarto ocho puntos arriba (68-76). Una diferencia que supo mantener en el último cuarto gracias a un gran Joel Parra.

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